Porque estar al día nunca fue tan fácil

ribeiraoLo que arrancó hace un siglo siendo una ferretería es hoy una de las vinotecas más preciadas de Galicia, donde la herencia generacional profesionalizó un espacio que comenzó como una tienda de venta de vino, sin más. Quince años pasaron de aquellos tiempos en que Manuel y Maricarmen tiraron del carro introduciéndose en el mundo del vino, descubriendo cosas nuevas, potenciando los vinos gallegos que comenzaban a surgir con fuerza y contagiando a los habituales del lugar (Melide) y alrededores su pasión por catar y valorar lo mucho y bueno que ofrecen en sus escaparates.

Hoy, bajo la tutela de su hijo, el joven Martín Ferreiro -poseedor de la titulación de Sumiller del Instituto Galego do Viño y aún más novel vocal de la Asociación Galega de Sumilleres (Agasu)-, el objetivo de Viñoteca Ribeirao no solo es vender buenas botellas (que las tiene y en cantidad) sino transmitir el gusto de apreciar el valor y el sabor de un buen vino a través de pequeñas historias de su elaboración y de quienes los hacen. Un relato que no se agota al descorchar una botella, sino que “allí se inicia”, enfatiza Martín.

Con esta filosofía, “la tienda” -como gusta llamar a la vinoteca este sumiller- ha ido creciendo con los días hasta completar una oferta de vinos gallegos, nacionales y del resto del planeta que ronda las 1.500 botellas; a pesar de lo cual “hay tantos vinos que nos gustan, tantos que nos gustaría ofrecer a nuestros clientes… que no tendríamos lugar para mostrarlos en nuestros escaparates”, afirma Martín, que se muestra agradecido a una clientela fiel que no solo es del lugar sino que “son muchos los aficionados al vino que nos visitan desde Santiago, Arzúa, Palas… Y eso nos gusta mucho porque es como un reconocimiento a nuestra vocación de ofrecer siempre cosas buenas”, apunta el sumiller. Y si de reconocimiento hablamos no podemos dejar de mencionar el reciente premio “Del beber 2021”, otorgado por La Alacena Roja y obtenido por esta vinoteca gracias a una votación donde el público y expertos del mundo de las bebidas seleccionaron a este espacio como un referente de calidad en el universo del vino y los licores.

Esta pasión por catar buenos vinos en la vinoteca (donde disponen de un rincón diseñado a tal fin) se complementa con una pequeña sala no solo pensada para la presentación de nuevas marcas y añadas sino para la iniciación al conocimiento de catar, una afición que Martín considera en crecimiento. “Sí, cada vez la gente conoce y se interesa más por todo lo que rodea a un vino y eso es muy bueno porque pone en valor la labor de los pequeños viticultores que a veces solo pueden producir pocas botellas al año”, enfatiza el actual responsable de la vinoteca donde estos pequeños productores que elaboran grandes vinos tienen un lugar propio y honorífico: Telmo Rodríguez, Raúl Pérez, Rodrigo Méndez, etc… Da gusto ver sus botellas más o menos conocidas, pero ahí están casi todos los que tienen que estar.

ribeirao

Pero Vinoteca Ribeirao es también un lugar propicio para adquirir las mejores conservas y una amplia gama de aceites Premium, productos que Martín Ferreiro considera innegablemente unidos a un buen vino.

Queda para 2022 el inicio de un programa de cata de vinos gallegos solo para los peregrinos del Camino Francés a Santiago, un proyecto que en Ribeirao tienen bastante avanzado y que consideramos una promoción oportuna e inteligente de lo mejor de la tierra gallega.

 

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