Porque estar al día nunca fue tan fácil

Vixia HerbeiraSentarse en el banco de Loiba, considerado el más bonito del mundo, admirar la inmensidad del Atlántico al ritmo luminoso del Faro de Punta Frouxeira, escuchar el romper de las olas en los acantilados, cruzar la Sierra de A Capelada y contemplar la panorámica desde el mirador de Vixía Herbeira, “ir de vivo” a San Andrés de Teixido… Estas son algunas de las experiencias únicas de un viaje al interior de la tierra que ofrece el proyecto del Geoparque del Cabo Ortegal. Una oportunidad para conocer de primera mano todas las peculiaridades de un territorio capaz de transmitir millones de años de historia a través de sus suelos, formaciones rocosas y paisajes marinos.

Este territorio al norte de la provincia de A Coruña, punto de encuentro del Atlántico y el Cantábrico, guarda y exhibe un patrimonio geológico tan singular que está en proceso de candidatura a Geoparque por la UNESCO; un reconocimiento más que meritorio producto de la conservación y divulgación de esta comunión entre la naturaleza, el patrimonio y la historia y que pretende ser un instrumento que sirva para educar y unir a la sociedad local en torno a un territorio.

Punta dos Aguillóns

La comarca recibe al visitante a través de la familiaridad de sus gentes y con experiencias turísticas que se caracterizan por su singularidad. Así, hallamos puntos emblemáticos para practicar geoturismo, como el Cabo Ortegal, el mirador del monte Miranda (en el municipio de Cariño) o el descenso a los pies de los acantilados más altos de la Europa Continental para descubrir la playa de Teixidelo, arenal espectacular y único en el mundo por su arena negra de origen no volcánico.

Pero la zona interior del Cabo Ortegal también esconde tesoros por descubrir como las dos minas, Piquito y A Barqueira, de cuyas galerías se aprovecharon y extrajeron distintos minerales de variados colores y propiedades que se originaron hace 400 millones de años, cuando estas cuevas estaban bajo el mar.

El proyecto también gana importancia mediante la gastronomía, con productos locales de excelente calidad como pescados, mariscos, carnes, lácteos, miel o los productos hortícolas. Se genera así una fusión culinaria que trasciende a través de los sentidos con la esencia de la tradición gallega, pero con aires de innovación en técnicas y aprovechamiento que se ejemplifican en una experiencia «slow food» cocinada a fuego lento, cuidando cada paso de su proceso de elaboración y comprometida con los alimentos locales para el buen fin del comer bien. Así, de la extensa lista de productos de proximidad que pueden saborearse en esta comarca destacamos solo unos pocos como los berberechos de Cariño, los percebes o el rape de Cedeira, la chanfaina de Cerdido, las carnes de Moeche y San Sadurniño, el pulpo de Ortigueira, el requesón o el rollo de bonito de Valdoviño… Manjares que los profesionales de la gastronomía local exaltan convirtiéndolos en platos estrellas del territorio.

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies
Share This