Porque estar al día nunca fue tan fácil

articulo café la alacena roja

“La nueva normalidad” es esa frase que suena constantemente en los medios de comunicación y que, desgraciadamente, todo el mundo padece. Cada día, los telediarios informan de nuevas normativas y más restricciones que condicionan nuestras rutinas diarias; los nuevos hábitos a los que nos tenemos que adaptar rápidamente a pesar de ser un país latino que, por tradición, es cercano y afable, de golpe debe reajustar sus costumbres a las distancias sociales y las mascarillas, entre otras muchas cosas.

A nosotros, en el mundo de la hostelería, “la nueva normalidad” nos dicta medidas extra que modifican el estilo de trabajo, el trato con el cliente, pero también la forma de vender nuestros productos. Han desaparecido las cartas y los códigos QR pasan a ser los protagonistas. Todos hemos tenido que hacer un esfuerzo grande para adaptarnos a costumbres que no eran comunes antes de la llegada de la covid-19.

La sensación de inseguridad y el miedo a este virus ha creado también nuevos hábitos en las personas que “antiguamente” se sentaban a leer la prensa y tomarse un café tranquilamente antes de entrar a trabajar. Se respira un clima distinto, vemos que ciertos clientes prefieren optar por la opción “take away” y disfrutar de su café de siempre en condiciones ambientales distintas. No somos un país de tradición “take away” como el Reino Unido o EE.UU.; somos un país amante de la hostelería, del encuentro en el bar de siempre, de sentirnos cómodos con los camareros que ya saben lo que queremos tomar, nos gusta la experiencia conjunta del local y el producto. Quizás esta nueva situación nos invite a probar otra modalidad, ese llamado “coffee to go”, tanto en vaso desechable como llevando nuestro propio recipiente hermético y que nos lo sirvan directamente. En algunos establecimientos incluso premian al cliente que traiga su propio vaso y cada cierto número de cafés, le regalan uno o le hacen un descuento.

Por otro lado, se aprecia que el consumidor de café de calidad se interesa cada vez más por el producto. Esto favorece también la venta de café para casa. Cuando el cliente entiende el origen de su café de especialidad y comprende las diferencias, los procesos, saborea los matices y disfruta con ello, quiere extrapolar esas sensaciones a su casa, con el aroma de un buen producto, tanto por la mañana como después de comer. En esta nueva normalidad, el cliente se acerca al barista para pedir recomendación y consejo de cómo conseguir un buen café en casa; gracias a esto, el profesional puede proporcionar el producto según la máquina que tenga en casa. Pero cada vez es más frecuente escuchar que la gente quiere el grano entero para las máquinas automáticas y semiautomáticas, también para máquinas de cápsulas o incluso para hacer café de filtro. Esta nueva tendencia puede darse bien porque algunos clientes han preferido mantenerse al margen de las cafeterías en esta era sanitaria complicada.

Para nosotros, los baristas, es estupendo que así sea, que los consumidores de café no se desliguen del producto y quieran seguir disfrutando de él, aunque no sea como tradicionalmente lo concebían, aunque ahora todos nos readaptemos a la “nueva normalidad”.

Luis Blanco

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies
Share This